Un numeroso grupo de personas amantes del camping se han dado cita en la comarca de Liébana en unas jornadas de convivencia durante todo el fin de semana. Como no podía ser de otro modo, todos los asistentes han compartido ubicación en los terrenos que ocupa el camping de San Pelayo en el ayuntamiento de Camaleño. Campistas amantes de la vida al aire libre y en plena naturaleza venidos de diferentes autonomías como Castilla y León, Asturias, Andalucía y otras, han compartido la agradable experiencia de intercambiar experiencias, realizar una plena convivencia y, sobre todo, conocer la comarca de Liébana, su cultura, sus gentes, sus tradiciones y su gastronomía. Los campistas comenzaron a llegar en la tarde noche del viernes aunque algunos de los acampados lo hicieron en días anteriores.
Tras los saludos de rigor en la concentración comenzaron el largo día de experiencias del sábado con la visita realizada al Centro de Estudios Lebaniegos de Potes y a la Torre del Infantado de la villa lebaniega con una puntualidad digna de mención. En ambos lugares hizo de experimentada anfitriona y guía la propia directora del CEL Pilar G. Bahamonde, quien, con la profesionalidad que le caracteriza desgranó a los presentes el contenido de las exposiciones permanentes de los Beatos que se exhiben en ambos edificios emblemáticos de la Villa.
Terminada la visita cultural llegó la hora de conocer la variada gastronomía de la comarca ocupando el resto del día en otras actividades programadas por los componentes del Caravaning Club de Santander y Cantabria, responsable de la organización de estos encuentros. Su responsable nos decía que “cada año mostramos a los asistentes a este encuentro diferentes lugares de la geografía Cántabra, siendo Liébana la elegida esta vez. Durante estos dos días queremos que todos los que han venido se lleven a sus lugares de origen, sobre todo aquellos que no conozcan la zona, una buena experiencia de conocimientos de todo tipo, siendo lugares “obligatorios” en este sentido el Monasterio de Santo Toribio, el CEL o la propia Torre del Infantado, además de otros lugares emblemáticos de la comarca. El domingo los campistas dedicaron la mañana a seguir compartiendo la convivencia para dar paso a la diáspora de regreso a los lugares de origen, citándose de nuevo para el próximo año por esta época en otro lugar de Cantabria.
Fotografía: Pepe Redondo
Texto: Pepe Redondo
Noticia en Diario Alerta
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